Translate

jueves, 28 de agosto de 2014

Fast Image

Zepolarte: El "Fast Image"

Como el fast food, un gusto de masas finas.

Hoy está de moda el arte, bienvenido sea, en realidad el hombre siempre necesitó de arte.Vivimos en un pastiche, pedagógico, terapeútico, comunicacional, en el que no falta el "enlatado"(producto cultural manufacturado específicamente para el consumo masivamente adolescente).
Por ejemplo: se ha sustituido en la enseñanza de plástica en escuelas, el "plano plástico" por el plano cinematográfico, luego tenemos alumnos que no pueden organizar el espacio en una hoja rayada, "bueno, que importa, si total en el futuro solo habrá tablets".
Recuperar la perspectiva aérea de Cándido López para mi pintura, fue y es una estrategia "histórico-pictórica"(ver otras entradas del blog). No desecha el concepto de plano plástico. Sobre el plano de la plástica se "desplaza" el tono, la luz y el valor, de tal forma que el mismo es el "cuerpo" perceptual de nuestra conciencia.
En mi pintura es la estrategia de significación espacial para un espacio pictórico argentino contemporáneo.
Se consideró a Cándido López, durante años, un pintor menor que presentaba problemas de dibujo en interiores y retratos. En realidad tenemos en él una síntesis del paisaje y ser argentinos, vinculado a la fotografía. Pintaba sus telas como lo hizo Pollock, en posición horizontal, quizás remitiendo a la atención que conlleva el revelado, durante el cual las escenas se pueden hacer más o menos nítidas. Su visión de conjunto está entre un "paneo-plástico picado" y una perspectiva aerea de conciencia plástica, que construye el color en capas de exquisita pincelada tonal. Contemporáneo de Paul Cézanne, pintó el paisaje argentino y su escena trágica por primera vez, es Zepol derivativo…?
Hoy esta pregunta perdió sentido en el mundillo plástico argentino, ha sido superada por un pastiche que es la contracara del ser y la conciencia en términos europeos(dominación, imperialismo, colonialismo, etc.), con ribetes pseudo-didácticos y progres. En realidad Buenos Aires siempre estuvo al margen de estas preocupaciones, por eso nunca necesitamos una Bienal y por eso Borges la designa tan eterna como el agua y el aire.